La Becaria Voluntaria III: Rock in Rio Madrid 2010

Estándar

Fecha: 4, 5, 6, 11 y 14 de Junio de 2010

Lugar: Arganda del Rey (Madrid)

“We’re half way there, Livin’ on a prayer
Take my hand and we’ll make it – I swear
Livin’ on a prayer
We’ve got to hold on ready or not, You live for the fight when it’s all that you’ve got
We’re half way there, Livin’ on a prayer
Take my hand and we’ll make it – I swear
Livin’ on a prayer”

 

Una mujer: Yo; un destino: La Fama; una oportunidad: Rock in Rio Madrid 2010. Pues sí, pues sí. Sin haber acabado mi trabajo como voluntaria en el Máster de Tenis de Madrid, me presento en Arganda con el único fin de conseguir ser voluntaria, lo siguiente sería saltar al estrellato, pero había que ir paso por paso. Cuando llegué a la gran reunión en la que me habían citado era suplente. Entramos en un auditorio y nos dan una charla entre el alcalde, el concejal de festejos, el dueño de los derechos de Rock in Rio mundial y protección civil. Como me dijo una amiga, el alcalde se cree el Master & Commander…como si fuera el rey Leónidas liderando a las tropas de voluntarios. Después de que hablara este señor, nos da una charla el concejal, que deja claro que los que estamos allí somos casi todos de Arganda, porque prefieren no coger a nadie de fuera (ahí encuentro un motivo por el cual quizá no llegue a ser voluntaria, aún por aquel entonces era reserva). Tras dedicarnos unas palabras el dueño del espectáculo en Spanish-Portuguese, nos ponen un video resumen de Rock in Rio, con imágenes del evento en otros países y en España en 2008. No sé donde está ese video, pero os prometo que llevaba mensajes subliminales prohibidos y todo lo que os podáis imaginar (me recordaba a aquel capítulo de Los Simpson donde Bart y sus amigos hacen un grupo donde las canciones tienen mensajes ocultos para conseguir que la gente se aliste en la marina americana) el caso es que cuando terminó aquel video y aquella charla pensé que había nacido para ser voluntaria en Rock in Rio y que si no me cogían como voluntaria en el Rock in Rio, mi vida debía acabar, porque carecería de todo sentido… Afortunadamente, al día siguiente me llamaron. Tras unas cuantas visitas más a Arganda del Rey, me explican mi función: “cortar entradas en la puerta”.

 

Miré el cartel del evento, y creo que sólo conocía a cinco, el resto…no sé de donde habían salido.

El primer día, llegamos a la Ciudad del Rock bajo el sol abrasador, en un bus, que había que coger en un sitio muy apartado del mundo (una vez más no pensaron en los que no veníamos de Arganda) y conocí a mis compis de voluntariado (¡¡¡un saludooooooo!!! 😀 ). Nos repartieron las camisetas, las botellas de agua hirviendo, los bocadillos plastificados duros, las acreditaciones y nos presentaron a nuestros responsables, uno de ellos, este señor:

¿Os suena, verdad? Sí, José Ramón Villar, Míster España 1996. Cuando llega este señor, que tiene unos años más, y además llevaría días de trabajo sin parar con la organización de los voluntarios del evento, primero te paras a pensar si es él de verdad. Luego, te dicen el nombre, así que lo confirmas, y más tarde intentas imaginarte qué vueltas ha debido dar su vida para que este gallego ex-míster España acabe siendo un coordinador de voluntarios del ayuntamiento de Arganda del Rey. Pasé un par de días intentando buscar la manera de hacerle la pregunta sin herir sus sentimientos, porque era majo. Un: “¿Qué mal has hecho para acabar aquí?, o: “Pues no es un chollo esto del Míster España…”, no eran lo suficientemente poco dañinos como para que no se sintiese mal. Así que, a día de hoy, no sé cómo lo hizo, pero allí estuvo, al pie del cañón.

Llegábamos al recinto varias horas antes de la apertura de puertas al público, así que a veces, algunos grupos del escenario Mundo (el escenario mayor, donde se daban los conciertos por la noche) ensayaban. El primer día estaba Pereza, y pudimos escucharles un rato en primera fila. Luego, dimos una vuelta por la Ciudad del Rock, a cada paso te regalaban algo: pasta de dientes de viaje, preservativos, chicles, sombreros, gorras, camisetas, bolsas, etc. Después acudimos a nuestros puestos por primera vez.

En la gran puerta de acceso, había una serie de carriles hechos con vallas, y al final de cada carril nos encontrábamos un voluntario y un seguridad, que validaba la entrada con un lector de códigos de barras para que posteriormente nosotros las cortásemos para invalidarlas. No se podía acceder al recinto con bebida ni se podía volver a entrar una vez se hubiese salido, lo cual generaba algunos problemas entre la gente. Mientras aguardábamos la apertura de puertas, a lo lejos distinguíamos a montones de personas esperando, decían que había gente que para ver a Bon Jovi había acampado la noche anterior (cosa bastante absurda, por cierto, porque con que hubiesen llegado esa mañana sobraba para ponerse en primera fila). El recorrido que los espectadores debían hacer hasta el escenario consistía en una especie de gymkana: corrían desde donde se encontraban hasta los primeros carriles de vallas, después atravesaban el primer control de seguridad donde les miraban las mochilas y tiraban todo lo que no estuviera permitido pasar a unos grandes contenedores, tras esto esprintaban hasta los carriles bajo la puerta donde nos encontrábamos nosotros, para posteriormente correr unos 700 metros cuesta abajo hasta el escenario Mundo.

Esto, que parece un poco una tontería, yo creo que habría dado para un experimento sociológico porque, en primer lugar, ¿qué tipo de persona es la que ha dormido la noche anterior ahí sin necesidad alguna?, por otro lado, la organización se encargaba de hacer la entrada al Rock in Rio cada día, como si aquello fuera el espectáculo más grande del mundo. La ceremonia consistía en permitir que los primeros realizaran toda la gymkana que os he comentado hasta las puertas, donde estábamos nosotros, y, justo ahí, debíamos cortarles el paso. Durante unos 15 minutos, permanecían retenidos aguardando a salir a correr como locos hacia la primera fila. En cierto instante, desde la organización (brasileña de procedencia) daban el ‘ok’ para que pusieran la canción de Rock in Rio, ahí abríamos las puertas y la gente se volvía loca. En todos los días que estuve, hubo de todo: insultos, empujones, caídas, lágrimas, etc. Pero, lo verdaderamente interesante de esto era ver qué diferente era el público que iba un día u otro, y también el público que iba a ver a un artista u otro en el mismo día. Nada tenían que ver los que iban a ver a Bon Jovi, con los de Pereza y los de Metallica o RATM con los de Rihanna o Miley Cyrus.

 

Después de estar nuestras horas cortando entradas, fuimos a ver los conciertos, y Bon Jovi me encantó. Yo esperaba a unos señores con su edad, y nada más lejos. Además, no tenías la sensación esa que a veces transmiten los artistas internacionales como de: “no sé si estoy en Madrid, en Tokio o en Bratislava cantando”. Al revés.

Bueno, ya he escrito un montón, ¿no? En próximos días seguiré con la otra parte. Os dejo con un trocito del concierto de mi colega Jon Bon:

Conclusión de Hoy: “Gracias Mama por no haberme permitido ir nunca a dormir tres días antes de un concierto a ningún sitio, para posteriormente pelearme tirándome de los pelos por llegar a primera fila”

 

 

Anuncios

Un comentario en “La Becaria Voluntaria III: Rock in Rio Madrid 2010

  1. Buen post, muy gráfico. Algo más largo que los anteriores, pero parece que dio para mucho Rock in Rio.
    No es soso, está bien… la entrada al escenario Mundo + barro = humor amarillo 😀

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s