La Becaria Voluntaria IV: Rock in Rio Madrid 2010

5 11 2010

Fecha: 4, 5, 6, 11 y 14 de Junio de 2010

Lugar: Arganda del Rey (Madrid)

“I wanna take you away
Let’s escape into the music, DJ let it play
I just can’t refuse it
Like the way you do this
Keep on rockin’ to it
Please don’t stop the, please don’t stop the music ”

 

En esta segunda entrega de la becaria en Rock in Río, hablaré de lo cerca que estuve de llegar a la fama…la toque con los dedos…

Para resumir un poco el cartel, y así poder situarnos todos (nosotros, los tres que leemos esto), más o menos era así: Viernes 4: Bon Jovi y Pereza; Sábado 5: Rihanna , Shakira y David Guetta; Domingo 6: Miley Cyrus; Viernes 11: Rage Against The Machine y Lunes 14: Metallica.

Como ya os dije, teníamos que estar un par de horas antes de la apertura en el recinto. El segundo día era el que más me gustaba, así que me dirigía yo tan contenta pensando que íbamos a poder ver a Macaco ensayando…que me da bastante igual, dicho sea de paso, porque claro, Rihanna, Shakira y David Guetta estarían en sus respectivos hoteles descansando para la noche. Cual fue mi sorpresa, cuando nos bajamos del autobús de voluntarios allí en mitad del desierto, atravesamos la puerta con nuestras acreditaciones, y comienzo a escuchar los primeros acordes de “Gitana” de Shakira, en ese preciso instante, no sé qué se adueñó de mí y empecé a correr como alma que lleva el diablo el kilómetro que nos separaba del escenario Mundo, y sí, a lo lejos veía pequeñita a Shakira. Hubo un momento que pude verme a mí misma corriendo hacia el escenario en el interior del recinto donde sólo había gente trabajando y me di bastante verguenza, luego me quejo de los fanáticos de las puertas). El caso, que de pronto, noto una presencia tras de mí a partir de los últimos 500 metros que me separaban del escenario. Eran dos de seguridad, barriletes y super lentos, corriendo tras de mí, y, me pareció tan ridículo que me paré y les dije: “peeeerooooo…¿Qué es lo que está pasando aquí?“, y me dicen que desde producción de Shakira han exigido un perímetro de seguridad en el ensayo de 500 metros, que no quiere que nadie le moleste.‘¿¿Qué??’ ‘¿¿Cómo??‘ tengo a mi admirada Shakira ahí al lado, puedo gritarle agusto pero, no me escuchará. El caso, que obedecí a los dos chavales que guardaban el perímetro, no porque no pudiera irme de ellos, sino porque veía ridículo que me tuvieran que acabar sacando de la primera fila. Y nos pusimos allí donde nos dejaron. Yo había soñado con que ese sería mi salto a la fama y un dichoso perímetro de seguridad no me lo impediría. Empecé por gritar cada vez que apagaban la música frases como: “Shakira, Yo soy tu gitana, súbeme ahí que bailo” (todo esto con mi melena al viento y una rebeca sobrevolando el cielo todo lo alto que mis brazos alcanzaban), “Shakira, pa’ gitana yo”, etc. etc. Intenté varias veces razonar lo del perímetro, hasta que vino el jefe de seguridad a decirme que no dudaba de mis dotes artísticas, y que él personalmente me subiría al show con las bailarinas profesionales, pero que se lo habían pedido desde backstage, y a menos que tuviéramos una acreditación de esa zona, no pasaba nadie. Seguí un rato más dando la paliza, gente de por allí pedía que me dejaran entrar para que me callase, y, de repente, veo anonadada como Martina Klein, que por lo visto ese día desfilaba con Jon Kortajarena alias “el enano guapo” en el espacio de Moda de El Corte Inglés (perdonad estos instantes publicitarios), atraviesa EL PERÍMETRO de seguridad de Shakira, sin acreditación de backstage ni nada. Ahí sí que me enfadé, y empecé a gritar en alto, para que Martina me oyera: “¿Qué? que porque es Martina Klein pasa y nosotros no. ¿Como es modelo ella no molesta en el ensayo?“, y bueno, otra serie de improperios que no vienen al caso. Ni que decir tiene que, lamentablemente, no nos dejaron acercarnos al escenario hasta que Shakira terminó, y desapareció… Había perdido mi primera oportunidad de ser famosa.

Después de todo esto, acudimos a nuestros puestos, la verdad que era un día muy entretenido, porque los fans de hoy era fans de verdad, de los de toda la vida, de los que llegan gritando, cantando a las cámaras de televisión canciones en un inglés totalmente ficticio, se pegan y empujan por conseguir sitio en la valla de entrada, etc. La chica que me tocó en mi fila como primera es de esa gente a la que no le han dado una torta en casa a tiempo (que conste que no apruebo la violencia…me refiero más bien a algo simbólico), metiéndonos presión a mi compañero y a mí para que le validásemos y nos quitáramos de en medio y se auto-cortó su entrada…y todo de muy malas maneras. Lo gracioso fue que cuando mi compi le validó la entrada se atascó la máquina y no funcionaba, para cuando salió al escenario le habían adelantado como 40 personas, entre ellas, la doble colombiana oficial de Shakira, que estaba por allí.

Cuando acabamos el turno, y nos tomamos nuestras hamburguesas del Burger King (instantes publicitarios), fuimos a coger sitio para Rihanna…mientras tanto se comenta que tocaba Macaco… Y salió Rihanna, y salió como un adefesio, y comprobamos lo duro que es ser estrella del pop, que por muy guapas que sean hay un acuerdo tácito por el que deben “desfigurarse”.

Por fin salió Shakira, para entonces había ido adelantando puestos hasta una honrrosa octava fila más o menos. El agobio era tremendo, pero merecía la pena. Casi no se oía a Shakira, estábamos todos cantando y bailando como si nos conociéramos de siempre. Por cierto, muerte a los que fuman en las primeras filas de los conciertos, que no controlan. Cuando acabó Shakira, se comenta que tenía una fiesta en la carpa que había traído hasta allí con todos los famosetes de la zona vip (Miguel Ángel Muñoz, Figo, Piqué, etc.), pero no, no pude entrar. También decían que Rihanna trajo como 5 carpas de camerino y que Bon Jovi pidió veinte toallas iguales de color amarillo. Cuando David Guetta hubo puesto 5 canciones suyas con un cd y hablado un poco en inglés me marché, que al día siguiente sería muy duro volver, los conciertos eran por la mañana.

El domingo fue el día más duro, era el día de la familia, tuvimos que estar al sol, en el desierto, poniendo pulseritas a los niños para que no se perdieran. Y había una pregunta generalizada entre los padres que habían acudido engañados por sus hijos a las 12 de la mañana hasta la Ciudad del Rock: “¿Cuándo sale Hannah Montana?” y cuando les decías que a las 21h notabas que se les cambiaba la cara, me sentía hasta mal diciéndoles la verdad, y bueno, tampoco les quería comentar que no venía Hannah Montana, que ese personaje ya había muerto, que quien venía era Miley Cyrus, que se prepararan para la nueva Britney Spears. Y así fue, salió con el mismo traje de Rihanna el día anterior, y ahogándose, y restregándose con algunos del ballet… Esas niñas de cinco años no lo merecían…Por cierto, se comenta que salió David Bisbal…pero nadie le prestó mucha atención.

Miley Cyrus Singer Miley Cyrus performs at the ''Rock in Rio Madrid'' music festival on June 6, 2010 in Arganda del Rey, Spain.

Para ir terminando, os comento RATM, que me estoy pasando. En resumen: todo lleno de gente extremadamente borracha, un tercio de los cuales tenía entrada y aprovecharon estar en el interior para correr sin camiseta por el recinto, mientras que, los otros dos tercios que habían quedado fuera, tras intentar pasar con entradas falsas y engaños varios, decidieron intentar tirar los muros de la Ciudad del Rock…Todo muy cívico…

Y esto es todo amigos, así es el Rock in Río y así se lo hemos contado. Ya se presentó el evento para 2012, así que ya saben, cualquier volnuntaria puede ser la becaria.

Os dejo con el fin de fiesta:

Conclusión de Hoy: “Papás del mundo, que no os timen vuestras hijas, Hannahs Montanas en potencia”





La Becaria Voluntaria III: Rock in Rio Madrid 2010

11 10 2010

Fecha: 4, 5, 6, 11 y 14 de Junio de 2010

Lugar: Arganda del Rey (Madrid)

“We’re half way there, Livin’ on a prayer
Take my hand and we’ll make it – I swear
Livin’ on a prayer
We’ve got to hold on ready or not, You live for the fight when it’s all that you’ve got
We’re half way there, Livin’ on a prayer
Take my hand and we’ll make it – I swear
Livin’ on a prayer”

 

Una mujer: Yo; un destino: La Fama; una oportunidad: Rock in Rio Madrid 2010. Pues sí, pues sí. Sin haber acabado mi trabajo como voluntaria en el Máster de Tenis de Madrid, me presento en Arganda con el único fin de conseguir ser voluntaria, lo siguiente sería saltar al estrellato, pero había que ir paso por paso. Cuando llegué a la gran reunión en la que me habían citado era suplente. Entramos en un auditorio y nos dan una charla entre el alcalde, el concejal de festejos, el dueño de los derechos de Rock in Rio mundial y protección civil. Como me dijo una amiga, el alcalde se cree el Master & Commander…como si fuera el rey Leónidas liderando a las tropas de voluntarios. Después de que hablara este señor, nos da una charla el concejal, que deja claro que los que estamos allí somos casi todos de Arganda, porque prefieren no coger a nadie de fuera (ahí encuentro un motivo por el cual quizá no llegue a ser voluntaria, aún por aquel entonces era reserva). Tras dedicarnos unas palabras el dueño del espectáculo en Spanish-Portuguese, nos ponen un video resumen de Rock in Rio, con imágenes del evento en otros países y en España en 2008. No sé donde está ese video, pero os prometo que llevaba mensajes subliminales prohibidos y todo lo que os podáis imaginar (me recordaba a aquel capítulo de Los Simpson donde Bart y sus amigos hacen un grupo donde las canciones tienen mensajes ocultos para conseguir que la gente se aliste en la marina americana) el caso es que cuando terminó aquel video y aquella charla pensé que había nacido para ser voluntaria en Rock in Rio y que si no me cogían como voluntaria en el Rock in Rio, mi vida debía acabar, porque carecería de todo sentido… Afortunadamente, al día siguiente me llamaron. Tras unas cuantas visitas más a Arganda del Rey, me explican mi función: “cortar entradas en la puerta”.

 

Miré el cartel del evento, y creo que sólo conocía a cinco, el resto…no sé de donde habían salido.

El primer día, llegamos a la Ciudad del Rock bajo el sol abrasador, en un bus, que había que coger en un sitio muy apartado del mundo (una vez más no pensaron en los que no veníamos de Arganda) y conocí a mis compis de voluntariado (¡¡¡un saludooooooo!!! :D ). Nos repartieron las camisetas, las botellas de agua hirviendo, los bocadillos plastificados duros, las acreditaciones y nos presentaron a nuestros responsables, uno de ellos, este señor:

¿Os suena, verdad? Sí, José Ramón Villar, Míster España 1996. Cuando llega este señor, que tiene unos años más, y además llevaría días de trabajo sin parar con la organización de los voluntarios del evento, primero te paras a pensar si es él de verdad. Luego, te dicen el nombre, así que lo confirmas, y más tarde intentas imaginarte qué vueltas ha debido dar su vida para que este gallego ex-míster España acabe siendo un coordinador de voluntarios del ayuntamiento de Arganda del Rey. Pasé un par de días intentando buscar la manera de hacerle la pregunta sin herir sus sentimientos, porque era majo. Un: “¿Qué mal has hecho para acabar aquí?, o: “Pues no es un chollo esto del Míster España…”, no eran lo suficientemente poco dañinos como para que no se sintiese mal. Así que, a día de hoy, no sé cómo lo hizo, pero allí estuvo, al pie del cañón.

Llegábamos al recinto varias horas antes de la apertura de puertas al público, así que a veces, algunos grupos del escenario Mundo (el escenario mayor, donde se daban los conciertos por la noche) ensayaban. El primer día estaba Pereza, y pudimos escucharles un rato en primera fila. Luego, dimos una vuelta por la Ciudad del Rock, a cada paso te regalaban algo: pasta de dientes de viaje, preservativos, chicles, sombreros, gorras, camisetas, bolsas, etc. Después acudimos a nuestros puestos por primera vez.

En la gran puerta de acceso, había una serie de carriles hechos con vallas, y al final de cada carril nos encontrábamos un voluntario y un seguridad, que validaba la entrada con un lector de códigos de barras para que posteriormente nosotros las cortásemos para invalidarlas. No se podía acceder al recinto con bebida ni se podía volver a entrar una vez se hubiese salido, lo cual generaba algunos problemas entre la gente. Mientras aguardábamos la apertura de puertas, a lo lejos distinguíamos a montones de personas esperando, decían que había gente que para ver a Bon Jovi había acampado la noche anterior (cosa bastante absurda, por cierto, porque con que hubiesen llegado esa mañana sobraba para ponerse en primera fila). El recorrido que los espectadores debían hacer hasta el escenario consistía en una especie de gymkana: corrían desde donde se encontraban hasta los primeros carriles de vallas, después atravesaban el primer control de seguridad donde les miraban las mochilas y tiraban todo lo que no estuviera permitido pasar a unos grandes contenedores, tras esto esprintaban hasta los carriles bajo la puerta donde nos encontrábamos nosotros, para posteriormente correr unos 700 metros cuesta abajo hasta el escenario Mundo.

Esto, que parece un poco una tontería, yo creo que habría dado para un experimento sociológico porque, en primer lugar, ¿qué tipo de persona es la que ha dormido la noche anterior ahí sin necesidad alguna?, por otro lado, la organización se encargaba de hacer la entrada al Rock in Rio cada día, como si aquello fuera el espectáculo más grande del mundo. La ceremonia consistía en permitir que los primeros realizaran toda la gymkana que os he comentado hasta las puertas, donde estábamos nosotros, y, justo ahí, debíamos cortarles el paso. Durante unos 15 minutos, permanecían retenidos aguardando a salir a correr como locos hacia la primera fila. En cierto instante, desde la organización (brasileña de procedencia) daban el ‘ok’ para que pusieran la canción de Rock in Rio, ahí abríamos las puertas y la gente se volvía loca. En todos los días que estuve, hubo de todo: insultos, empujones, caídas, lágrimas, etc. Pero, lo verdaderamente interesante de esto era ver qué diferente era el público que iba un día u otro, y también el público que iba a ver a un artista u otro en el mismo día. Nada tenían que ver los que iban a ver a Bon Jovi, con los de Pereza y los de Metallica o RATM con los de Rihanna o Miley Cyrus.

 

Después de estar nuestras horas cortando entradas, fuimos a ver los conciertos, y Bon Jovi me encantó. Yo esperaba a unos señores con su edad, y nada más lejos. Además, no tenías la sensación esa que a veces transmiten los artistas internacionales como de: “no sé si estoy en Madrid, en Tokio o en Bratislava cantando”. Al revés.

Bueno, ya he escrito un montón, ¿no? En próximos días seguiré con la otra parte. Os dejo con un trocito del concierto de mi colega Jon Bon:

Conclusión de Hoy: “Gracias Mama por no haberme permitido ir nunca a dormir tres días antes de un concierto a ningún sitio, para posteriormente pelearme tirándome de los pelos por llegar a primera fila”

 

 





La Becaria Voluntaria II: Mutua Madrileña Madrid Open 2010

13 08 2010

Y va liviano, mi corazón gitano
Que solo entiende de latir, a contramano
No intentes amarrarme, ni dominarme
Yo soy quién elige. cómo equivocarme

Aprovéchame, que si llegué ayer
Me puedo ir mañana: que soy gita
na

En el anterior post, os dije que os contaría cómo es Federer…bueno, era mentira, no hablé con él, era un simple truco para intentar manteneros ¡oh! Benditos tres lectores. Lo que sí os puedo decir es que no me caía muy mal antes del MMMO, pero comprobé que era bastante soberbio, como tantos otros, supongo que con tanto éxito es fácil caer en eso. Todos menos Rafa jajaja

Este torneo, además de evento deportivo es un lugar por donde cualquiera que sea alguien en el “mundillo social” no solo en Madrid, sino en España, debe hacer acto de aparición, eso sí, en partidos de Nadal o Federer…se ve que los demás jugadores no son suficiente. Durante esos días vimos a un montón de rostros conocidos: Raúl, Figo, Zidane, Crsitiano Ronaldo, Higuaín, Sergio Ramos, Xabi Alonso, Granero, Albiol, Iker Casillas y Sara Carbonero, Simao, Reyes, Sergio Rodríguez, Paulina Rubio y Colate, los Aznar, Carmen Lomana, Isabel Sartorius, Jaydy Mitchel, Genoveva Casanova, la Familia Real, Ana Obregón, y un largo etcétera. Todos se sentaban en los palcos VIP, entraban por una puerta VIP, comían en un restaurante VIP…Nosotros comíamos en una nave al lado, desde la que no se tenía acceso a nada VIP, los jugadores y prensa también tenían comedores propios…Creo que procuraban evitar que entráramos en contacto con nadie medio famoso. Como anécdota, en una reunión diaria, nos llamaron la atención porque no saben cómo, un grupo de voluntarios y recogepelotas (los niños, que los modelos negados solo entraban en fase final) vieron a Nadal, saltaron la seguridad hasta él y le quitaron lo que llevaba encima: raquetas, accesorios, etc. Yo pensaba que cuando viera a algún tenista famoso me volvería loca (los que me conocen lo pensarían también) pero, sin embargo, me pasó algo bastante curioso: estuve al lado de Verdasco, hasta sudor suyo me cayó encima, él iba agobiado porque le perseguía un grupo de gente y, en ese momento, yo, como artista-en-proceso lo vi claro: si yo estuviera en su situación no me gustaría que me acosaran…y, así amigos, fue cuando comencé, gracias a mi empatía “famosil”, a solidarizarme con mis “colegas” los famosos, y a no ser pesada con ellos, a actuar con normalidad.

Los estadios de tenis ofrecen algo que, no es muy común hoy en día en los eventos deportivos: silencio. El silencio que tanto necesitan los jugadores puede convertirse en un arma para muchas cosas , otorgando ése minuto de gloria que todos tenemos y, los españoles no sabemos desaprovecharlo. Un ejemplo, no había día sin que apareciera el típico espectador que se creía no sólo el más gracioso, sino el más original (no sospechaba que ocurría continuamente) y, se veía obligado (de manera altruista, claro) en gritar a cualquier jugador, especialmente español: “¡¡¡Vamos Rafa!!!”, sin venir a cuento, cierto es que alguna risa se podía oír. También tuvimos al fan “number one” de Maria Sharapova en España. Venía de Barcelona, y por suerte pudo verla en su único partido, se volvía loco el chaval. Descubrí que, cuando los españoles no estamos posicionados con ninguno de los jugadores en el encuentro, solemos inclinarnos del lado de la que venga del este porque nos encantan los nombres fáciles: Maria, Anna, Elena, Victoria…para poder animar a gritos mientras aguardan al servicio. Oímos muchas cosas aquellos días en los silencios de los partidos, especialmente cuando la realización enfocaba a los palcos: “¡Raúl no te vayas!”, “¡Raúl selección!”-mientras Raúl hablaba con sus hijos-, “¡Cristiano te quiero!” – Ronaldo se partía con esta voz de niñas- “¡Encomiéndate a San Judas Tadeo, patrón de los imposibles!” – Casualmente se lo dedico un señor de mi pueblo a Gael Monfils en su partido contra Nadal- , etc. He de reconocer que yo misma tenía un grito preparado para el día de la final, soñaba con gritar al servicio de Nadal: “¡Rafa, dos puntitos más y nos vamos a la Cibeles!”,  en fin, el Real Madrid no me dio la oportunidad de gritarlo… Menos mal que ahí estaba Rafa para ganar el torneo.

No penséis que el día de la final llegabas, te sentabas a ver y eso era todo…¡qué va! Creo que fue el peor de todos. En la final de dobles masculina y en la de individuales femenino casi no había gente, pero para masculina habían vendido todo. En un momento dado bajé a ver a mi compi que, no encontraba los asientos de una pareja que acababa de llegar, después de un par de minutos los encontramos: ¡debajo del escenario de TVE! completamente tapados por el chiringuito donde María Escario daba las noticias…Lo fuerte de todo esto es que, la organización no iba a desmontar eso y por política no podían devolver el dinero, así que creo que fueron reubicados en alguna zona de minusválidos, eso sí, nos comimos el marrón.

Por otro lado, y quizá lo peor de la final, son los fotógrafos, unos tipos que, por regla general se creen más listos que nadie y entienden que se encuentran por encima del bien y del mal. Suelen colocarse donde mejor es la luz para sus instantáneas, y, les da igual restar visibilidad a esas personas que han pagado más de 120€ por ver un partido, y, ahí es donde entro yo: hay que echarlos, y no os imagináis lo difícil que es. Son gente acostumbrada a que los intenten echar de los sitios y no se dan ni por aludidos, ni por ofendidos ni por nada…Pueden llegar a desesperar…menos mal que puedo llegar a tener mucha mala leche y yo por Nadal: ¡Ma-To!

Después de ganar, de hacernos una súper multitudinaria fotografía con Nadal (con Nadal sé que estaba yo, porque casi ni se me ve), nos despidieron, y ahí fue cuando mis secuaces y yo conseguimos algo muy valioso: ¡Toallas del MMMO! y unos cuantos fotomontajes. Después de todo esto nos invitaron a la fiesta de clausura, en el Marmara, en los bajos del NH Eurobuilding…un sitio hiperpijo…no había más que ver a los puertas…

Y…Esto es to-to-tooooodo amigos. Me despido hasta la siguiente entrada. La Becaria os desea felices vacaciones. ¡Hasta Septiembre!

Conclusión de Hoy: “¡Cómo molan las superfotos Marca! A ver si me encontráis”





La Becaria Voluntaria I: Mutua Madrileña Madrid Open 2010

11 08 2010

Lugar: Madrid, Caja Mágica (San Fermín, C/Embajadores)

Fecha: 7-16 de Mayo de 2010

Estoy loco por el tenis, me encanta su juego tan emocionante.
Estoy loco por el tenis, me encanta su ritmo tan electrizante.
Estoy loco por el tenis y lo quiero practicar,
para ver si mañana, soy un Santana, para triunfar.
El juego del tenis va a empezar, a prepararse todos, que vamos a bailar.

Primero el drive las rodillas flexibles, la raqueta en posición, gira, mira, pega y pammm ¡qué bueno es el tenis!
Ahora el revés, con rodillas flexibles, la raqueta atrás, gira, mira, pega y pammm ¡qué bueno es el tenis!
Ahora el saque, con rodillas flexibles, arriba la pelota, gira, mira, pega y pammm ¡qué bueno es el tenis!

Hola a todos.  El post de hoy tratará sobre una de mis últimas aficiones: el voluntariado. Sé que pensareis que algo así me honra, que soy una bellísima persona y que de verdad que os enorgullecéis de mí, pero, antes de seguir con esta larga lista de halagadores adjetivos, debéis saber que, el motivo principal que actúa como motor de todas estas actividades es: mi potencial pobreza. Sí, queridos lectores, soy una futura pobre, y, por eso, me paso la vida ahorrando y claro, como no quiero resignarme a mi nivel adquisitivo propio de universitaria, intento tener aficiones caras a precio 0 euros. Y la manera es esta: ¡ el voluntariado !.

Madrid es una ciudad que brinda montones de oportunidades para realizarlo, y, la primera que se me presento este año fue el Máster 1000 de Madrid. Me gusta mucho el tenis pero, es una afición muy cara. Con un poco de suerte, mucho tiempo y mas dedicación se puede conseguir ver todos los partidos, y, en el mejor de los casos, incluso la final.

La Caja Mágica

El MMMO 2010, comenzó a principios de mayo, un mayo frío y lluvioso. Y allí estaba yo, el primer día de competición en la Caja Mágica. Nada más llegar, me dan una ropa en la que cabíamos dos, pero, a mí me daba igual porque a 300 metros a la redonda estaba Rafa Nadal, y podía encontrármelo al girar cualquier esquina.

Ver todo el torneo puede parecer que está muy bien, y sí, lo está, pero tener que aguantar unos primeros 4 días llenos de partidos de la WTA…en fin, no es todo lo bueno que una puede esperar, ver jugar a la 139 del ranking mundial contra la 82 pueden tratarse de unos 190 minutos plagados de “deuces” y “advantages”. Eso, si acudes como espectador no es tan negativo pero, si eres la encargada de que la gente  sólo se levante en los juegos  impares exceptuando el primero, puede  resultar incluso peligroso. Yo nunca había estado en un partido de tenis en directo, bueno, a estos niveles, entonces no sabía este trajín que se traen con las puertas en las pistas, pero eso no quiere decir que sea difícil de entender, pero se ve que hay gente que no es capaz. Por ejemplo, tuvimos a un señor que creo que fue a ver a Ana Ivanovic. El caso que quiso entrar nada más empezar el primer juego, no lo dejamos pasar y le remitimos a unos carteles que hay puestos en todas las puertas de acceso de la pista. El señor con cara de higo y expresión muy seria, se mantuvo en la puerta con su radio. Al llegar al 1-0, hace amago de pasar y le volvemos a remitir al cartel. Aumenta la tensión. Tras 45 minutos en la puerta, llega el 1-2, donde puede acceder a la pista, no sin antes dedicarnos toda clase de improperios, como si fuese culpa nuestra. A mí personalmente, me daba lo mismo molestar a Ana Ivanovic dejando pasar a este señor o a quien fuera, pero todos los voluntarios éramos supervisados constantemente por los superiores, que paseaban “de paisano” por las pistas. El premio a hacer todo esto bien, en nuestro horario y echando una mano en todo lo que pudiésemos, era poder ser voluntario en la final, así que me valía la pena que ese señor me dijera lo que fuera.

Según  pasaron los días, los encuentros iban siendo más interesantes, y, mejoré mi posición: bajé  a la categoría 1, cerca de los cientos de palcos privados que solían mantenerse vacíos. Estando ahí comencé a ver los primeros rostros conocidos. La mayoría van a esos palcos que os he dicho pero, en contadas ocasiones, llegaban con entradas de público en general caras. Mi labor básicamente  era en primer lugar, lo de no permitir que la gente se levantara o pasara a pista durante el juego y, en segundo lugar, decirles dónde estaban sus asientos. Si eran famosillos, los escoltaba hasta la butaca y todo (ejemplos de personajes escoltados: Jesús Olmedo y su novia-que-podría-ser-mi-hermana-pequeña,  Alejandro Tous“Bea“…).

En un día normal en el MMMO ocurría lo siguiente: todas las pistas estaban divididas en sectores con una numeración idéntica, entonces la gente  se despistaba, entraba por la puerta que no era y claro, se sentaban en lo que creían que era su asiento, porque la numeración coincidía, pero no el sector. Luego, llegaba el verdadero propietario de ese asiento y ahí, lo que podría ser un diálogo cordial y esclarecedor, se convertía en una discusión en toda regla, llegando incluso a hablarse de mala manera…pero he de decir que siempre desde un lenguaje muy cuidado, que el público de tenis que compra las entradas caras no es como el de fútbol, de hecho, creo que ése era el problema.

Hasta aquí la entrada de hoy. Mañana volveré con la segunda parte: prometo contar cómo es Roger Federer conversando…

Conclusion de Hoy: ” Feliciano y Fernando Verdasco son tontos”





París II o Los Parisinos

21 07 2010

Review Esta entrada llega totalmente fuera de tiempo, pero, una vez más, primero por unas cosas y, luego, por otras, todas ajenas a mi persona, me he retrasado muchísimo.

Podría hablar de muchas cosas que vi en París, pero, realmente no aportaría nada a lo que seguro ya conocéis u os han contado, por eso, prefiero aportar algo nuevo a la visión de esta capital europea que podáis tener, para ello no quería dejaros sin conocer a los verdaderos protagonistas de aquel viaje a París (que hice casi mil años ya y nadie se acuerda, claro): Los Parisinos.

On se rappelle les chansons.
Un soir d’hiver, un frais visage,
La scène à marchands de marrons,
Une chambre au cinquième étage,
Les cafés crèmes du matin,
Montparnasse, le Café du Dôme,
Les faubourgs, le Quartier latin,
Les Tuileries et la Place Vendôme.
Paris, c’était la gaieté, Paris,
C’était la douceur aussi.
C’était notre tendresse.
Paris, tes gamins, tes artisans,
Tes camelots et tes agents
Et tes matins de printemps,
Paris, l’odeur de ton pavé d’oies,
De tes marronniers, du bois,
Je pense à toi sans cesse.
Paris, je m’ennuie de toi, mon vieux.
On se retrouvera tous les deux,
Mon grand Paris.


Distinguimos tres grandes grupos: los parisinos parisinos, los parisinos menos parisinos y los grupos especiales.

Básicamente, los dos primeros hablan por sí solos, por ello me centraré en el tercer grupo: los especiales. Para encontrar a los especiales no hay que buscarlos en destinos complicados, al revés, los turistas nos hartaremos de encontrarlos de manera fácil, sencilla y, con toda la familia si así lo queremos.

El primero de los grupos especiales es el de “Las_Esmeraldas_venidas_a_menos” (R).

Las podemos encontrar delante de la hermosa catedral de Nôtre-Dame. Van ataviadas con…¡¿Qué más da?! no es necesario, os prometo que las reconoceréis…Nosotros los españoles somos más de verlas con un ramito de romero en la mano, pero, en esencia, es lo mismo.

De hecho, es conocido el caso de una española que, tras percatarse de que alguna de nuestras protagonistas le había sustraído del bolso su cartera, se dirigió airada hacia ellas, les profirió hirientes insultos en su lengua materna (aunque dominaba el idioma de Dumas) y algún que otro golpe con el dicho bolso. Tras aquello recuperó lo perdido y cada una por su lado. “Las_Esmeraldas_venidas_a_menos” comprendieron que es más fácil robar a un “guiri” que a un español, que ya se las sabe todas y vienen entrenados “de casa”.

El siguiente grupo al que nos referiremos : “las_sordomudas_parlantes”. Son las reinas del Sacre Coeur. Vas paseando tranquilamente y se te plantan delante con sus bolígrafos y papeles. Resulta que son sordo-mudas, pero claro, no es estrictamente cierto, porque si te fijas, instantes antes de asaltar a cualquier turista permanecen en grupos charlando animadamente…En fin, con tener cuidado con las carteras y no ceder a su insistencia es suficiente, una prueba  mucho más sencilla que la de Notre Dame.

Después, y, repartidos por todo París, están los “Hooligans_de_las_Torres”. Se organizan, eligen a sus víctimas, y corren todos juntos hacia ellas para intentar vender las torrecitas_llavero de la Torre Eiffel…No alcancé a entender porqué van todos juntos, yo es que creo que van de cachondeo, les da casi igual vender, se lo pasan genial, e incluso puede establecerse un buen rollo (tampoco relajarse con las pertenencias, ojito) entre ellos y tú cuando no les compras y les hablas en tu idioma que ellos chapurrean.

Por último, pero  no menos importantes “Los_Pulseristas”. Abundan en Montmartre. Van armados con decenas de pulseritas, generalmente horrendas, en una mano, la otra permanece libre. Cuando divisan a su víctima, corren hacia ella, colocándole la pulserita e incluso llegando a atarla a su muñeca. ¡Cuidado! este género es bastante agresivo verbalmente: conocen multitud de insultos en multitud de lenguas (también es cierto que resulta divertido el acento que le ponen a: “cabrón”, “tonto”, etc.). La única manera de intentar ganarles en la batalla es llevando los brazos pegados al cuerpo, escondidos en los bolsillos de un abrigo o, como haría un buen amigo mío, con dos móviles: uno en cada mano.

Y…Esto es toooooodo amigos, espero que esto sea de utilidad en vuestras futuras visitas a París. Sé que la entrada es sosa, pero prometo solemnemente que nada ni nadie me arrebatarán  el tiempo necesario para escribir a menudo en este humilde blog.

Conclusión de Hoy: “Los grupos especiales están ahí, nos observan a cada paso que damos por París, pero…¡no tengáis miedo! en  Madrid es peor”





París I o el Metro huele a Pis

31 03 2010

Madrid. Aeropuerto de Barajas. Terminal 4.
9.45 AM.

Volando, Volando,
a Mallorca  París voy, a Mallorca  París voy
Volando, Volando
a Mallorca   París voy con mi canción
Atención, Atención
próximo a despegar
el “Vuelo Quinientos dos”,
destino a Son San Juan l’aeroport d’Orly

(Review) Hola a todos. Sé que tengo muy abandonado el blog, pero motivos ajenos a mí han sido los culpables. Juro que cuando sea rica y famosa me pagaré un máster, pero un máster de esos que ni tienen exámenes ni trabajos ni nada, para que siempre me dejen tiempo para cosas más importantes como leer el ¡Hola! de la semana y escribir en este humilde blog.

Os preguntaréis qué es eso de la terminal 4, a dónde me dirigía. Pues bien, la respuesta es a París. La siguiente pregunta imagino que será ¿por qué?, y la respuesta es clara: a hacer lo de siempre, de becaria en un curso. Ya sabéis, en mi línea. Volvemos a la T4.

Mi vuelo sale a las 12.00, pero bueno, llego con tiempo, lo cual es motivo suficiente para que Iberia me obligue a hacer auto-checking. Lo hago. Son las 10.00 AM y me queda muuuuuuucha mañana por delante. Me pongo a caminar y me encuentro con Amaral, y notición: Iban perfectamente sobrios.

Me dirijo a mi puerta de embarque, queda hora y pico para que parta el vuelo. Me siento cerca a leer y escuchar la radio.

11.53 AM Extrañada porque nadie embarca descubro (¡Oh, desgracia!, ¡Oh, dolor!) que sin previo aviso han cambiado la puerta de embarque y ahora está justo al otro lado. Me pongo a correr como nunca nadie ha corrido con una mochila encima de 40 litros atravesando el eterno pasillo. Durante estos breves minutos no dejo de visualizarme a mí desmintiendo en mi casa, a mis amigos y en el propio Facebook mi viaje a París. Allí me dejan embarcar, y la tripulación me pregunta que dónde estaba y que si conocía a otros dos sujetos que, como yo, habían facturado pero no habían aparecido aún. No les contesto…Me he tragado el chicle en la carrera y no me sale la voz del cuerpo. Me cambian de asiento, hago levantar a toda la fila. Me siento, y me pongo a toser…el chicle, que como decía mi abuela, “se me ha debido pegar por ahí dentro”. Me siento observada. El señor de mi lado pide agua para mí…sigo tosiendo…me muero de verguenza. Al fin, en pleno vuelo se me pasa.

14.00 – Tomamos tierra. Por el altavoz nos dicen que hemos llegado con 15 minutos de retraso sobre el horario previsto porque algunos pasajeros habían embarcado tarde a pesar de haber facturado en hora. Paso verguenza otra vez.

14.35 – Recibo la maleta, sana y salva, con esos lacitos rosas chicle súper horteras que le había atado la noche anterior para que nadie confundiera su maleta con la mía.

14.40 – Entro a unos baños del aeropuerto. Eran chulísimos, con figuras pintadas a mano. A la entrada, había una mesita con una chica muy sonriente recibiéndome, y ahí me alegré, porque ya estaba en Francia, la tierra de tantos artistas, y qué buena idea, que ya desde el aeropuerto te reciban los primeros bohemios que han decorado los baños: Estos franceses, son únicos. Entro al baño; no encuentro el botón o cadena o similar para liberar la cisterna. Me veo obligada a salir. La chica de antes no me sonríe.

NOTA: En Francia, cuando te encuentras con las famosas_señoras_del_baño, hay que dejarles algo de dinero en un cestito que tienen…Es que no son artistas, porque no limpian por amor al arte.

15.00 – Me dirijo muy decidida a coger el tren hacia París, como si hubiese paseado miles de veces por esos pasillos.

15.07 – Me dirijo menos decidida en sentido opuesto, el tren es por el otro lado.

16.10 – Después de pagar 11€ llego a París, a la estación de Châtelet, donde me reciben unos señores vestidos de militares con unas metralletas al hombro.

NOTA: Los trenes y metro de París huelen a pis

16.50 – Llego a mi casa, en Gare de Lyon, al lado de Bastilla, vamos, céntrica céntrica.

Bueno, ahora voy a intentar hacer una guía de ‘andar por casa’ de París:

París es la capital de Francia, en Europa (me siento obligada a dar este dato desde que el otro día presenciara como unos puertas dejaron pasar a unos argentinos, que se identificaron como de Argentina a una fiesta erasmus en el Arco del Triunfo) . Pues eso, como cualquier gran capital europea que se precie se encuentra atravesada por un gran río: el Sena, al igual que ocurre con el Támesis en Londres o con el Manzanares en Madrid – que separa el Bronx=Usera de Legazpi – . En resumen, que París está dividida en: la parte norte del río, la parte sur del río y dos islitas. El centro de París está en la Bastilla, el motivo: yo vivía allí. Lo malo, que mis compañeros de curso vivían en los suburbios: la parte sur del río. Otro dato importante: si queréis preguntar dónde está el tren, no se pregunta por el tren, ni por el RER, hay que decirlo letra a letra: R-E-R.

Creo que por hoy ya he escrito suficiente. Espero que todos vosotros, mis queridos tres lectores, sigáis atentos a las próximas entregas de “la becaria en París”.

Conclusión de Hoy: “En la Terminal 4  de Barajas no llaman por megafonía”





Las Obras y sus Consecuencias

25 12 2009

Viernes. Mañana.

8ºC.

“¡Ay ay ay! qué trabajo nos manda el Señor
levantarse y volverse a agachar
todo el día a los aires y al sol.
¡ay ay ay! qué memoria de mis segador
no arrebañes los copos de mies
que detrás de las hoces voy yo”


7 AM – Yo, como persona normal, me encuentro en mi cama-de-muelles-salidos durmiendo.

7.36 AM – A alguna de mis compañeras se le cae algo bastante ruidoso enfrente de mi puerta. Me despierto, miro el reloj…Vuelvo a dormir.

8.04 AM – ¡Un terremoto! Mi cama se mueve, las ventanas (que debo decir que no son muy robustas) vibran ruidosas…

8.10 AM – ¡Qué pedazo de terremoto!

8.35 AM – Bueno…Gracias a mi gran poder deductivo, infiero que no se trata de un terremoto (estaréis pensando que vosotros lo habríais adivinado antes…que conste que es muy fácil decirlo desde fuera). Me incorporo, subo la persiana de mi cuarto, abro la ventana, miro hacia abajo y diviso la causa de tal “terremoto”. Una máquina excavadora y dos señores con sendos cascos son los causantes.

Lo peor de todo esto no era pensar en lo que había dejado de dormir ese día, sino en lo que a partir de entonces dejaría de dormir día tras día…porque cada mañana, al despertar, ya no escucho el chirriar de ruedas en la calle, ni el trasiego de carga y descarga de las tiendas cercanas…oigo el taladrar del solar de al lado…

Hasta ahora lo que más me molesta de las obras es el taladrado seguido muy de cerca por el martilleo de piezas de hierro y el pitidito de la marcha atrás de la hormigonera…que digo yo, ¿no puede desactivarse? porque realmente, la mayor parte de las veces cuando me asomo siempre tienen engañado al mismo para trabajar, ya sea para taladrar o echar hormigón, así que no veo a quién puede arrollar con la marcha atrás del aparato.

Si quieres hacer alguna actividad diurna en mi cuarto debe ser entre las 9.30 y 10.30 de la mañana o de 13.00 a 14.30, horas a las que descansan, comen, toman café…Lo tengo todo muy medido.

Una mañana, tras haber estado la noche anterior en una típica cena navideña con mi clase, en la soledad de mi cama de muelles salidos, me entraron unas ganas irrefrenables de abrir la ventana y gritarles que pararan, que ya estaba bien de tanto alboroto a esas horas de la mañana. Pero dos motivos me pararon: uno, eran las 10 de la mañana; dos, si quiero acabar con eso, tengo que ir más arriba, esos pobres señores están trabajando, en especial “el engañado” que todo lo hace…

Algunos de vosotros estaréis pensando que habéis pasado obras y no ha sido para tanto, pero es que no sólo lo digo yo, lo dice también mi vecina del segundo, que, asomándose al hueco del ascensor gritaba el otro día: “¡ay, qué grietas!, señor, que nos van a tirar el edificio”. Y esa señora seguro que hasta sobrevivió a una guerra, así que no se queja por tonterías.

Últimamente he estado pensando, y, creo que tengo la clave, todo producto tiene su sitio en el mercado, y mi obra también. He observado que, lo que creía un fenómeno de núcleo pequeños de población está también muy extendido por grandes ciudades: “observación de obras por parte de señores de edad avanzada”, y, lo mejor, que yo tengo palco.

Conclusión de Hoy: “Señores que observáis obras en todo Madrid Centro: ¡Aquí las mejores entradas con calefacción!”








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